París
Pasear a la orilla del Sena, recorrer el Marais y el Barrio Latino, vistar el Louvre, el Museo de Orsay y el Centro Georges Pompidou. Admirar las vidrieras de la Ste Chapelle, escuchar el órgano de Notre Dame. Descubrir la Torre Eiffel desde los jardines de Trocadero. Alinear la vista al Obelisco de la Concordia, el Arco del Triunfo tras los Campos Eliseos y el Arco de La Defense. Relajar la mente en el Jardín de Las Tullerías, en el Bois de Boulogne. Otear la ciudad desde Sacre Coeur. Caminar hacia el pasado por las calles del cementerio de Pere Lachaise. Mirar los escaparates de Chanel, Dior, Givenchy, Ives Saint Laurent, o Boucheron en la Plaza Vendome. Experimentar en la Ciudad de las Ciencias y la Industria. Patinar en el Hotel de Ville, subir la gran escalera de la Ópera, bajar a las Catacumbas, saludar a Napoleón en Los Inválidos, recorrer la línea rosa en la Iglesia de Saint Sulpice, navegar por la ligne de vie de París (la línea de la vida de París) hacia la Cite en un bateaux Mouche. Buscar sonidos en Menilmontant o Bellville, atravesar las entrañas de la ciudad en metro, experimentar en Chinatown o Pigalle, buscar a Amélie en Montmartre.

El Gran Louvre
El Palacio del Louvre fue la fortaleza de Felipe Augusto en el siglo XIII. En el XVI se transformó en residencia real. Desde 1793 es el gran museo nacional francés. Alberga La Gioconda de Da Vinci, El Escriba Sentado, el Código de las Leyes de hammurabi, la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia, el Esclavo Moribundo, de Miguel Ángel, obras de Rafael, Botticelli y Tiziano, obras maestras del s. XIX como el Baño Turco, de Ingres, La Balsa de la Medusa de Gericault y telas de corot, Delacroix y Fragonard.
En la actualidad exhibe más de 30.000 obras. Miterrand inauguró en 1989 el Gran Louvre, cuyo exponente es la pirámide de cristal de Pei. En el Louvre también están el Museo de las Artes Decorativas, el Museo de la Publicidad y el Museo de la Moda y el Textil.

Torre Eiffel
Odiada por la élite artística y literaria parisina cuando se construyó para la Exposición Universal de 1889, el "espárrago de metal" como la llamaban algunos, estuvo a punto de ser demolida en 1909. Fue su utilidad como torre para las nuevas antenas radiotelegráficas la que la salvó. 320 metros de altura, 7.000 toneladas de hierro y 2,5 millones de remaches permanecen impasibles ante las largas colas de turistas que quieren subir a las tres plantas del que es el símbolo de París y Francia por excelencia.

Desde la terraza del Palacio de Chaillot hay vistas magníficas de los Jardines de Trocadero, del Sena y la Torre Eiffel. En el extremo oriental está la Cinématheque Francaise y al oeste (en la foto) el Museo del Hombre y el de la Marina. Una parada obligatoria si se quiere conseguir la foto de la gran torre Eiffel.

Al suroeste de la Torre Eiffel está el Campo de Marte, zona destinada en sus orígenes a los desfiles de cadetes de la Ecole Militaire en el siglo XVIII. En ella se graduó Napoleón. En esta zona también está el Museo de las Alcantarillas de París (metro Pont de l'Alma) 480 m de túneles en los que se expone el sistema de alcantarillado de París.
Disfruta París


